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20 consejos para escribir historias de terror (Segunda parte)

En la primera parte de estos consejos vimos cómo buscar las ideas y mantener la tensión para atrapar a tus lectores hasta el final de la historia. En esta segunda entrada nos fijaremos en cómo desarrollar nuestros personajes, lograr que nuestros lectores se identifiquen con ellos, y no tengas miedo de mostrarles seres imperfectos, tu protagonista puede ser un mentiroso, un ladrón… A continuación nos centraremos en crear ese clímax donde el lector se encoja en su asiento, grite de miedo o salte de alivio, para llegar a un final imprevisto, pero verosímil, donde todo el entramado que pusimos en marcha para llegar a ese clímax, vea ahora su final de la mano de nuestros personajes. Recuerda los consejos de S. S. Van Dine o P. D. James, ambos nos decían que los clichés finales, así como el utilizar fórmulas manidas, solo lleva a la decepción de nuestros lectores. Huye de ellos y busca tu propio final, está ahí… esperándote.

Ah, y si lo que te gusta es escribir cuentos para los más pequeños de la casa, lee nuestros 10 pasos para escribir un cuento de terror para niños…

Desarrollo de tus personajes

1. Haz que tu lector se interese o identifique con tu personaje principal. Hazlo presentándole detalles y descripciones claros de su rutina, relaciones y punto de vista.[15]

  • Determina la edad y la ocupación de tu personaje.
  • Determina su estado civil o sus relaciones.
  • Determina cómo ve el mundo (cínico, escéptico, ansioso, despreocupado, satisfecho, resuelto).
  • Añade detalles específicos o únicos. Haz que tu personaje se sienta diferente dándole un rasgo de personalidad o una marca (un peinado, una cicatriz) o un distintivo de su apariencia (una prenda de vestir, una joya, una pipa o un bastón). Asimismo, su modo de hablar o dialecto también pueden hacer que se distinga al momento de leer y destacarlo aún más para el lector.
  • Una vez que el lector se identifique con un personaje, este se vuelve un poco como un hijo. Empatizará con sus conflictos y lo apoyará para que los supere, aunque al mismo tiempo se dará cuenta de que esto sucede raras veces.
  • Esta tensión entre lo que quiere el lector para el personaje y lo que podría pasar o ir mal estimulará la historia y lo impulsará a seguirla toda.

2. Debes estar preparado para que a tu personaje le pasen cosas malas. La mayor parte del horror consiste en el miedo y la tragedia, y en saber si tu personaje será capaz de superar sus temores o no. Una historia en la que les pasan cosas buenas a personas buenas puede ser agradable pero es probable que no asuste o aterrorice a tu lector. De hecho, la tragedia de que cosas malas les sucedan a personas buenas no solo es más fácil para sentirse relacionado, sino que también está llena de tensión y suspenso.[16]

  • Con el fin de crear conflicto en la vida de tu personaje, tienes que introducir un peligro o una amenaza para él, sea un dedo móvil, dos hombres en un carro, una pata de mono mística o un payaso asesino.
  • Por ejemplo, en “El dedo móvil” de King, el personaje principal, Howard, es un hombre de mediana edad al que le gusta ver el programa Jeopardy, tiene una relación cómoda con su esposa y parece tener una vida de clase media digna. Pero el autor no deja que el lector llegue a sentirse muy cómodo con la existencia normal de Howard pues introduce un sonido de rascado en su baño. El descubrimiento del dedo en esta habitación, así como los intentos subsiguientes de Howard por evitarlo, sacarlo o destruirlo, crean una historia en la que la vida de un hombre aparentemente normal y agradable es interrumpida por lo desconocido o lo irreal.

3. Deja que tus personajes cometan errores o tomen malas decisiones. Una vez que hayas establecido cuál será la amenaza o el peligro para el personaje, tendrás que hacer que reaccione de manera equivocada y que esté convencido de que está tomando la decisión correcta para hacerle frente.[17]

  • Es importante crear una motivación suficiente para el personaje, de modo que su mala decisión se vea justificable y no solamente tonta o inverosímil. Una niñera atractiva y joven que reacciona ante un asesino enmascarado corriendo, no hacia el teléfono para llamar a la policía, sino en dirección a un bosque oscuro y profundo no representa solo una decisión tonta del personaje, sino que también parece inverosímil para el lector o el espectador.
  • Por el contrario, si haces que tu personaje tome una decisión equivocada pero justificable, tu lector estará más dispuesto a creerle y apoyarlo.
  • Por ejemplo, en “El dedo móvil” de King, al principio Howard decide no decirle a su esposa sobre el dedo en el baño porque cree que está alucinando o confundiendo el ruido del rascado por un ratón o animal atrapado. La historia justifica la decisión de Howard de no contarle a nadie sobre el dedo contraponiendo lo que la mayoría de personas se dice cuando presencia un acontecimiento extraño o raro: “No era real” o “Solo estoy imaginando cosas”.
  • Después, la historia justifica la reacción de Howard cuando su esposa entra al baño y no hace ningún comentario sobre ningún dedo móvil cerca del inodoro. Entonces, la historia juega con la percepción de la realidad de Howard e indica que el dedo en realidad podría ser una alucinación suya.

4. Deja en claro qué es lo que pone en juego tu personaje y haz que sea algo extremo. Esta “apuesta” de un personaje en una historia es lo que este puede perder si toma una decisión determinada. Si tu lector no sabe qué está en juego para el personaje en el conflicto, no pueden temerle a la pérdida. Además, una buena historia de horror consiste en crear emociones extremas como el miedo y la ansiedad en el lector por medio de las emociones extremas de los personajes.

  • El temor se constituye entendiendo las consecuencias que una acción tendrá en un personaje o el riesgo que implican sus acciones. Entonces, si este decide enfrentar a un payaso en el desván o a dos hombres en un carro, el lector tendrá que saber qué es lo que el personaje podría perder como resultado de esta decisión. De preferencia, esto que pone en juego debe ser extremo o importante, como perder la cordura, la inocencia, la vida propia o la de alguien que le importa.
  • En el caso de la historia de King, el personaje principal tiene miedo de que si enfrenta al dedo, corre el riesgo de perder su cordura. Su apuesta es muy alta y está muy clara para el lector. Entonces, cuando Howard finalmente enfrenta al dedo móvil, el lector estará aterrorizado por saber de qué manera el resultado va a generar una pérdida para él.

Crear un clímax de horror y… un final imprevisto


5. Manipula al lector pero no lo confundas. Puedes asustarlo o confundirlo, pero no ambos. Engañarlo o manipularlo por medio del presagio, el cambio de rasgos de personalidad de los personajes o la revelación de una parte de la trama puede ir generando suspenso o temor en el lector.[18][19]

  • Insinúa el clímax horroroso de la historia proporcionando pequeñas pistas o detalles como una etiqueta en una botella que después será útil para el personaje; un sonido o una voz en una habitación que luego se convertirá en el indicio de una presencia no natural; o incluso una pistola cargada en una almohada que después podría dispararse o ser utilizada por el protagonista.
  • Genera tensión alternando momentos estresantes o extraños con otros tranquilos en los que tu personaje pueda respirar en una escena, tranquilizarse y sentirse seguro otra vez. Después, aumenta la tensión haciendo que tu personaje se vuelva a involucrar en el conflicto y que este parezca aún más grave y amenazador.
  • En “El dedo móvil”, King lo consigue haciendo que Howard se desespere a causa del dedo, que después tenga una conversación relativamente normal con su esposa mientras escuchan Jeorpardy, mientras piensa sobre el dedo, y luego que intente evitarlo saliendo a caminar. Howard empieza a sentirse seguro o convencido de que el dedo no es real, pero por supuesto, una vez que abre la puerta del baño, este parece haber aumentado de tamaño y se mueve mucho más rápido que antes.
  • King crea la tensión lentamente tanto para el personaje como para el lector presentando la amenaza y luego haciendo que domine todo el resto de la historia. Como lectores, sabemos que el dedo es un símbolo de algo malo o quizás perverso y así podemos ver cómo Howard lo evita y luego trata de confrontarlo finalmente.

 

6. Haz un final imprevisto. Un buen giro en… Leer +